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Actualidad Científica — Ciencia y tecnología

Un nuevo método de corrección de errores acerca la computación cuántica tolerante a fallos

Un equipo internacional de físicos y expertos en información cuántica presentó un nuevo método de corrección de errores que mejora de forma significativa la estabilidad de los qubits durante operaciones prolongadas. El avance apunta a uno de los principales cuellos de botella de la computación cuántica: la extrema sensibilidad de los estados cuánticos al ruido del entorno.

Los qubits, a diferencia de los bits clásicos, pueden existir en superposición y entrelazarse, propiedades que permiten un enorme poder de cálculo. Sin embargo, esas mismas características los vuelven frágiles. Vibraciones, fluctuaciones electromagnéticas o imperfecciones del hardware pueden introducir errores que crecen rápidamente y arruinan un cálculo.

La nueva estrategia combina códigos de corrección más eficientes con una arquitectura de control que detecta y corrige fallos sin interrumpir el procesamiento. A diferencia de enfoques previos, el método reduce la cantidad de qubits físicos necesarios para proteger un qubit lógico, un factor crítico para escalar sistemas reales.

En las pruebas experimentales, los investigadores demostraron que el esquema puede mantener la coherencia cuántica durante tiempos sustancialmente mayores que los alcanzados hasta ahora. Esto permitió ejecutar secuencias de operaciones más largas con una tasa de error acumulado menor, acercándose al umbral teórico necesario para una computación cuántica tolerante a fallos.

Desde el punto de vista de la física, el trabajo refuerza la idea de que el control activo del error es tan importante como la calidad intrínseca del hardware. Incluso con qubits imperfectos, una corrección bien diseñada puede extraer comportamiento fiable a partir de componentes ruidosos, una lección que recuerda a la historia temprana de la computación clásica.

El impacto potencial se extiende a múltiples áreas. Algoritmos cuánticos para simulación de materiales, química computacional o optimización requieren miles o millones de operaciones coherentes. Sin corrección de errores efectiva, esas aplicaciones permanecen fuera de alcance. El nuevo método reduce esa brecha.

En términos tecnológicos, el enfoque es compatible con varias plataformas, incluyendo qubits superconductores y sistemas basados en iones atrapados. Esta flexibilidad aumenta las probabilidades de adopción y sugiere que no se trata de una solución aislada, sino de un marco aplicable a distintas arquitecturas.

Los investigadores subrayan que el avance no implica que las computadoras cuánticas plenamente funcionales estén a la vuelta de la esquina. Aún se necesitan mejoras en fabricación, control y escalado. Sin embargo, la corrección de errores es considerada la pieza central del rompecabezas, y cada progreso en este frente tiene un efecto multiplicador.

Desde una perspectiva de ciencia básica, el trabajo también ofrece una ventana para estudiar sistemas cuánticos complejos en regímenes controlados. La capacidad de estabilizar estados delicados permite explorar nuevas fases cuánticas y fenómenos colectivos que antes se perdían bajo el ruido.

A largo plazo, la convergencia entre hardware más estable y corrección de errores eficiente podría transformar la computación cuántica en una herramienta práctica. El nuevo método no resuelve todos los desafíos, pero marca un paso firme hacia máquinas cuánticas capaces de realizar cálculos útiles con fiabilidad sostenida.

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